miércoles, 27 de abril de 2011

LA REALIDAD DEL USO DE LOS BIOCOMBUSTIBLES: LA PALMA ACEITERA

La palma aceitera se cultiva para obtener aceite para las industrias del biodiésel, la alimentación y la cosmética, ocasionando una grave deforestación en las selvas de nuestro planeta. Lo más sorprendente e indignante del uso de aceite de palma para fabricar biodiésel es que este combustible ¡ NO ! es ecológico.

Por Pedro Pozas Terrados


Hay otro gran impacto similar derivado del uso de otro biocombustible: el bioetanol, este combustible tampoco es ecológico. El proceso de obtención de estos “bio”combustibles conlleva numerosos y graves impactos ambientales y sociales, de consecuencias imprevisibles, principalmente:
- Grave deforestación de los bosques tropicales, cuya desaparición es una causa fundamental del cambio climático en nuestro planeta.
- Apropiaciones ilegales de suelos de indígenas y campesinos, con múltiples episodios de amenazas, torturas y asesinatos.
- Pérdida de la biodiversidad animal y vegetal.

Una de las últimas consecuencias del cultivo de aceite de palma ha sido el asesinato (el día 14 octubre de 2008) de Walberto Hoyos Rivas, líder de una comunidad colombiana que propició una “Declaración Internacional” (suscrita también por el Proyecto Gran Simio y 247 ONGs de todo el mundo) denunciando la producción industrial del aceite de palma en los países tropicales. Esta muerte es uno de los 140 crímenes cometidos contra estas comunidades solo en Colombia.

Estos “Bio”combustibles están subvencionados por numerosos gobiernos, con el dinero de todos sus ciudadanos. En España, en concreto, el actual Plan de Energías Renovables (PER) contempla para estos combustibles estímulos fiscales de 2850 millones de euros hasta el año 2010.

Los graves impactos provocados por los biocombustibles se están produciendo gracias al apoyo económico de todos nosotros aunque, desafortunadamente, la mayor parte de los ciudadanos españoles ignoran esta realidad. Por tanto, el Proyecto Gran Simio deja claro que cada vez que introducimos un “bio”combustible en el depósito del coche no estamos contribuyendo a la defensa del planeta, sino que estamos destruyendo sus selvas, sus recursos alimenticios y estamos propiciando el asesinato de campesinos e indígenas, ocasionando además otros muchos impactos.

El impacto medioambiental de los Biocombustibles es tan grave que están pasando a denominarse AGROCOMBUSTIBLES. Esta realidad es ya tan evidente que, en julio de 2008, el Parlamento Europeo ha aprobado reducir el uso de agrocombustibles, de un 10 a un 4 %, debido al impacto que causan en la crisis alimentaría mundial, la biodiversidad y por su escasa aportación a la lucha contra el cambio climático. No obstante, si tenemos en cuenta dichos impactos, no debería hablarse de la reducción sino de la total prohibición de su utilización. Además, incomprensiblemente esta reducción aprobada en Europa está prevista que entre en vigor a partir del año 2015.



Según un nutricionista los aceites de palma y coco, vegetales, son tan peligrosos o más que las grasas animales por su alta concentración de grasas saturadas, las que aumentan los niveles de colesterol. Pero si el aceite de palma es malo para nuestra salud, es todavía mucho peor para la salud de nuestro planeta.

La selva tropical está desapareciendo a gran velocidad en el mundo para instalar sobre sus desolados campos gigantescas plantaciones de palma aceitera. Con ellas, especies en peligro de extinción como los orangutanes.

Este vídeo ha sido aportado por Laura Lara Franco de 1º de Bach. A.

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