Historia
La construcción de la presa comenzó en 1993 y se estimó que se prolongaría a lo largo de 19 años. El 9 de noviembre de 2003 se logró abrir el curso del río y en 2001 comenzó a operar el primer grupo de generadores. A partir de 2004 se instalaron un total de 2000 grupos de generadores por año, hasta completar la obra.
El 6 de junio de 2006 fue demolido el último muro de contención de la presa, con explosivos suficientes para derribar 400 edificios de 10 plantas. Tardó 12 segundos en caer.[2] [3]
Se terminó el 30 de octubre de 2009. Casi 2 millones de personas fueron realojadas principalmente en nuevos barrios construidos en la ciudad de Chongqing.
Características
La presa se levanta a orillas de la ciudad de Yichang, en la provincia de Hubei, en el centro de China. El futuro embalse llevará el nombre de Gorotkia, y podrá almacenar 300.000.000 billones de m3. Contará con 32 turbinas de 700 MW cada una, 14 instaladas en el lado norte de la presa, 12 en el lado sur de la presa y seis más subterráneas totalizando una potencia de 24.000 MW.
En los planes originales esta sola presa tendría la capacidad de proveer el 10% de la demanda de energía eléctrica China. Sin embargo el crecimiento de la demanda ha sido mayor del esperado y aun si estuviera completamente operativa hoy solo sería capaz de proveer de energía al 3% del consumo interno chino.[4]
Esta monumental obra dejó bajo el nivel de las aguas a 2 ciudades y 12 pueblos, afectando a casi 2 millones de personas y sumergiendo unos 630 km2 de superficie de territorio chino.
Controversia
Pérdida cultural
La inundación de las tierras provocó, también grandes pérdidas de reliquias ubicadas en las cercanías del río. Elementos de la era Paleolítica, restos ABP que eran muy importantes para la gente de la zona, sitios del Neolítico, entierros ancestrales, tumbas aristocráticas y obras de las dinastías Ming y Qing, quedarán por debajo de la línea de almacenamiento. Por ello, a partir de 1995 se inició una carrera contrarreloj a fin de rescatar la mayor cantidad posible de estos elementos.
Funcionamiento y diseño
Algunos críticos dicen que el río llevará al embalse 53.000 millones de toneladas de desechos que podrían acumularse en la pared de la represa, tapando las entradas a las turbinas. La acumulación de sedimentos es un problema característico de los embalses, esto disminuye la capacidad de producción y además recorta la vida útil.
Las Tres Gargantas, la mayor presa del mundo
La presa mide 2.309 metros de longitud y 185 de altura e incluye una esclusa capaz de manipular barcos de hasta 3.000 toneladas. Desde tiempos inmemoriales, el río sufría inundaciones masivas de sus orillas cada diez años, y sólo en el siglo XX, según las autoridades chinas, murieron unas 300.000 personas por culpa de este fenómeno.La presa está diseñada para evitar estos sucesos y mejorar el control del cauce del río, así como para proteger a los más de 15 millones de personas que viven en sus márgenes.
La Presa de las Tres Gargantas, en la actualidad, ostenta el título de la mayor represa de generación de energía del mundo. Hasta hace poco la más grande era la Represa de Itaipú, pero la presa china hoy genera energía mediante la utilización de 26 turbinas, más 8 unidades en construcción (6 × 700 MW, 2 x 50 MW); cada una de las unidades operativas actuales tiene una capacidad de 700 MW, sumando una capacidad instalada total de 18.200 MW (Itaipú 14.000 MW). Cuando durante el año 2011 se complete las 8 unidades restantes, las Tres Gargantas tendrá una capacidad total instalada aún mayor: superior a 22.500 MW, mientras que Itaipú seguirá con los 14.000 MW. Sin embargo, la represa de Itaipu permanece como la mayor generadora de energía hidroeléctrica del mundo, en virtud del régimen mucho más constante de caudal del río Paraná, lo que le permite arrojar cifras del orden de 90.000 GWh/año generados, superando a la represa Tres Gargantas.
Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Presa_de_las_Tres_Gargantas
Este artículo ha sido aportado por Laura Pérez Bordón de 1º de Bach. A.
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miércoles, 27 de abril de 2011
Una nueva barrera en el río Mekong
18 de mayo de 2009
Zigor Aldama, Nakai
La presa Nam Theun 2 cambiará para siempre el paisaje de 450 km2 y la forma de vida de 6.300 personas. Es el mayor proyecto jamás realizado en Laos.
Thanawat, hombre de 37 años y natural del pequeño poblado de Nakai (Laos), tiene desde hace unos meses una vivienda submarina. No es que forme parte de un proyecto científico futurista. Su hogar ha quedado engullido por un gigantesco monstruo líquido de dimensiones desconocidas en Laos: 39 m de altura y 400 m de largo. Se trata de Nam Theun 2, el mayor proyecto de infraestructura de la historia de su país y la vigésima barrera que se alza en una de las principales vías fluviales de Asia, el río Mekong. Ha provocado ya casi 7.000 desplazados. Entre ellos se encuentra la familia de Thanawat.
Cuando en diciembre entre en funcionamiento, Nam Theun 2 proporcionará 1070 megavatios (MW) de energía al país. Esta energía representa 1,5 veces la capacidad productiva actual de Laos, con 5 millones de habitantes y uno de los países más pobres del mundo. Casi 1.000 MW, el 95%, irá a parar directamente a Tailandia a través de un circuito eléctrico de 130 km.
Impacto medioambiental
Sin embargo, varias ONG se oponen rotundamente a la construcción de Nam Theun 2. Rivers International considera “irreversible” el impacto a corto plazo de la sucesión de presas en el río Mekong, que va mucho más allá de los miles de desplazados. “Se reducirá la pesca, especialmente en al menos 257 pueblos río abajo, aumentará la polución, y muchas personas verán su forma de vida amenazada”, reconoce Illangovan. Por otro lado, la densa jungla que antes habitaban los elefantes (ya sólo quedan 1.000 en el país), se verá afectada. “Por eso es necesario que busquemos una solución integral para las personas y para el ecosistema”. Actualmente, sólo en Laos se están construyendo 17 represas de tamaños menores que suman sus efectos negativos al frágil medioambiente del país. Y a ellas se unen los proyectos de China, Vietnam, Tailandia y Camboya.
“En 20 años, el Mekong va a sufrir el gran impacto de todas estas infraestructuras”, vaticina el director de la entidad. “Por eso estamos determinados a construir esta presa con el máximo cuidado”. No obstante, según un estudio elaborado por el propio Banco Mundial entre 49 presas diferentes, la de Nam Theun 2 no puede considerarse ‘ni buena, ni mala’, lo cual quiere decir que los beneficios económicos y los aspectos negativos ecológicos se contrarrestan. Sin embargo, Rivers International esgrime que no se pueden comparar las ganancias de multinacionales a las pérdidas del ecosistema.
“A quienes vean en peligro sus ingresos, les permitiremos pescar en las instalaciones, y garantizamos que, en cinco años, la renta se habrá duplicado”, promete Illangovan. Si cumple su palabra, en 2012 Thanawat ganará 80 euros. Al año.
Según el consorcio responsable del proyecto, las arcas del Estado recibirán bastante más: 30 millones de dólares anuales hasta 2020 y 110 millones de ahí a 2034. En ese momento, la presa será cedida completamente a Laos y generará en torno al 3% del PIB del país. En la página web oficial del proyecto se puede leer: “Si los beneficios se gastan de forma eficiente y transparente, tal y como se ha acordado, Nam Theun 2 puede suponer un arma eficaz para aliviar la pobreza de Laos”. Desafortunadamente, la corrupción es uno de los puntos fuertes del país. Miranda Gasparini, responsable de Comunicación del Banco Mundial en Laos, reconoce que el problema es grave: “Hay que asegurarse de que la población local se beneficia de la presa, y la corrupción es una traba importante”.
Respuesta en la ciencia
Cuando uno visita el proyecto, surgen dudas razonables. ¿Hasta qué punto se puede basar la destrucción del ecosistema en el concepto de desarrollo económico?, ¿qué beneficio real va a dejar este proyecto en la población y en el país? Ninguna respuesta es sencilla y no se debe caer en la demagogia. Resulta hipócrita criticar este tipo de proyectos desde la comodidad de una casa bien iluminada y en la que no falta ningún electrodoméstico. Aunque pueda parecer un comentario manido, es cierta la aseveración que los chinos suelen hacer cuando se les enfrenta con su cruel realidad medioambiental: “Nosotros también tenemos derecho a disfrutar de los bienes materiales del mundo globalizado”.
La respuesta debería estar en la ciencia. La apuesta por las energías renovables debería comenzar en aquellos países que, como Laos, todavía no cuentan con una infraestructura energética desarrollada. Obviamente, con una renta per cápita como la de Thanawat, el país no puede hacerse cargo del coste que ello supone. Deben ser los organismos internacionales, como el Banco Mundial, los que cofinancien estos proyectos. También los gobiernos deben presionar a las empresas para que produzcan aparatos mucho más eficientes.
Finalmente, Asia está en el punto de mira del acalorado debate sobre la necesidad de impulsar la energía nuclear. China se ha embarcado en un megalómano proyecto de 50.000 millones de euros para construir una nueva docena de centrales. Muchos ven en esta fuente de energía la única alternativa práctica, sin duda menos contaminante que el carbón, a las necesidades de un continente que necesita quemar de todo para mantener su espectacular crecimiento económico.
Fuente: http://www.es.globaltalentnews.com/mundo/corresponsalias/118/Una-nueva-barrera-en-el-rio-Mekong.html
Este artículo ha sido aportado por Alba García Vázquez de 1ºBach.A.
Zigor Aldama, Nakai
La presa Nam Theun 2 cambiará para siempre el paisaje de 450 km2 y la forma de vida de 6.300 personas. Es el mayor proyecto jamás realizado en Laos.
Thanawat, hombre de 37 años y natural del pequeño poblado de Nakai (Laos), tiene desde hace unos meses una vivienda submarina. No es que forme parte de un proyecto científico futurista. Su hogar ha quedado engullido por un gigantesco monstruo líquido de dimensiones desconocidas en Laos: 39 m de altura y 400 m de largo. Se trata de Nam Theun 2, el mayor proyecto de infraestructura de la historia de su país y la vigésima barrera que se alza en una de las principales vías fluviales de Asia, el río Mekong. Ha provocado ya casi 7.000 desplazados. Entre ellos se encuentra la familia de Thanawat.
Cuando en diciembre entre en funcionamiento, Nam Theun 2 proporcionará 1070 megavatios (MW) de energía al país. Esta energía representa 1,5 veces la capacidad productiva actual de Laos, con 5 millones de habitantes y uno de los países más pobres del mundo. Casi 1.000 MW, el 95%, irá a parar directamente a Tailandia a través de un circuito eléctrico de 130 km.
Impacto medioambiental
Sin embargo, varias ONG se oponen rotundamente a la construcción de Nam Theun 2. Rivers International considera “irreversible” el impacto a corto plazo de la sucesión de presas en el río Mekong, que va mucho más allá de los miles de desplazados. “Se reducirá la pesca, especialmente en al menos 257 pueblos río abajo, aumentará la polución, y muchas personas verán su forma de vida amenazada”, reconoce Illangovan. Por otro lado, la densa jungla que antes habitaban los elefantes (ya sólo quedan 1.000 en el país), se verá afectada. “Por eso es necesario que busquemos una solución integral para las personas y para el ecosistema”. Actualmente, sólo en Laos se están construyendo 17 represas de tamaños menores que suman sus efectos negativos al frágil medioambiente del país. Y a ellas se unen los proyectos de China, Vietnam, Tailandia y Camboya.
“En 20 años, el Mekong va a sufrir el gran impacto de todas estas infraestructuras”, vaticina el director de la entidad. “Por eso estamos determinados a construir esta presa con el máximo cuidado”. No obstante, según un estudio elaborado por el propio Banco Mundial entre 49 presas diferentes, la de Nam Theun 2 no puede considerarse ‘ni buena, ni mala’, lo cual quiere decir que los beneficios económicos y los aspectos negativos ecológicos se contrarrestan. Sin embargo, Rivers International esgrime que no se pueden comparar las ganancias de multinacionales a las pérdidas del ecosistema.
“A quienes vean en peligro sus ingresos, les permitiremos pescar en las instalaciones, y garantizamos que, en cinco años, la renta se habrá duplicado”, promete Illangovan. Si cumple su palabra, en 2012 Thanawat ganará 80 euros. Al año.
Según el consorcio responsable del proyecto, las arcas del Estado recibirán bastante más: 30 millones de dólares anuales hasta 2020 y 110 millones de ahí a 2034. En ese momento, la presa será cedida completamente a Laos y generará en torno al 3% del PIB del país. En la página web oficial del proyecto se puede leer: “Si los beneficios se gastan de forma eficiente y transparente, tal y como se ha acordado, Nam Theun 2 puede suponer un arma eficaz para aliviar la pobreza de Laos”. Desafortunadamente, la corrupción es uno de los puntos fuertes del país. Miranda Gasparini, responsable de Comunicación del Banco Mundial en Laos, reconoce que el problema es grave: “Hay que asegurarse de que la población local se beneficia de la presa, y la corrupción es una traba importante”.
Respuesta en la ciencia
Cuando uno visita el proyecto, surgen dudas razonables. ¿Hasta qué punto se puede basar la destrucción del ecosistema en el concepto de desarrollo económico?, ¿qué beneficio real va a dejar este proyecto en la población y en el país? Ninguna respuesta es sencilla y no se debe caer en la demagogia. Resulta hipócrita criticar este tipo de proyectos desde la comodidad de una casa bien iluminada y en la que no falta ningún electrodoméstico. Aunque pueda parecer un comentario manido, es cierta la aseveración que los chinos suelen hacer cuando se les enfrenta con su cruel realidad medioambiental: “Nosotros también tenemos derecho a disfrutar de los bienes materiales del mundo globalizado”.
La respuesta debería estar en la ciencia. La apuesta por las energías renovables debería comenzar en aquellos países que, como Laos, todavía no cuentan con una infraestructura energética desarrollada. Obviamente, con una renta per cápita como la de Thanawat, el país no puede hacerse cargo del coste que ello supone. Deben ser los organismos internacionales, como el Banco Mundial, los que cofinancien estos proyectos. También los gobiernos deben presionar a las empresas para que produzcan aparatos mucho más eficientes.
Finalmente, Asia está en el punto de mira del acalorado debate sobre la necesidad de impulsar la energía nuclear. China se ha embarcado en un megalómano proyecto de 50.000 millones de euros para construir una nueva docena de centrales. Muchos ven en esta fuente de energía la única alternativa práctica, sin duda menos contaminante que el carbón, a las necesidades de un continente que necesita quemar de todo para mantener su espectacular crecimiento económico.
Fuente: http://www.es.globaltalentnews.com/mundo/corresponsalias/118/Una-nueva-barrera-en-el-rio-Mekong.html
Este artículo ha sido aportado por Alba García Vázquez de 1ºBach.A.
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Río Mekong
Una represa enfrenta a Vietnam y Laos
BANGKOK, mar (IPS) - La primera de una serie de 11 represas planeadas sobre el río Mekong, el más grande de Asia sudoriental, puede romper el especial vínculo existente entre los comunistas Vietnam y Laos.
En Vietnam, los críticos del proyecto hidroeléctrico de 1.260 megavatios que planea su vecino más pequeño y más pobre, sostienen que acarreará un desastre ambiental.
Sin embargo, Laos quiere ser la usina de la región, para vender electricidad a sus vecinos y ganar suficiente para ayudar a los pobres, que constituyen un tercio de sus 5,8 millones de habitantes.
La represa se ubicará en una idílica colina en la noroccidental provincia de Xayaburi (o Sayaboury), en Laos, y será erigida por un constructor tailandés.
Se prevé que Tailandia comprará 95 por ciento de su electricidad para alimentar su floreciente economía.
Nueve de las 11 represas que se planea construir sobre el Mekong estarán en Laos.
El embalse "reducirá el agua dulce y el cieno en Vietnam, y devastará la pesca", señaló Tuoi Tre, el periódico de más circulación en el país, publicado por la Organización de Jóvenes Comunistas desde Ho Chi Minh (ex Saigón).
The Saigon Times también subrayó la potencial amenaza que implica esta represa, que requerirá una inversión de 3.500 millones de dólares y se ubicará en el delta del Mekong, "mayor área de producción arrocera y cría de peces" de Vietnam.
Funcionarios del gobierno vietnamita han alzado su voz contra este proyecto de 32 metros de altura y 820 de ancho.
"De construirse, la represa de Xayaburi en Laos afectará en gran medida a la producción agrícola y acuícola de Vietnam", dijo el viceministro de Recursos Naturales y Ambiente, Nguyen Thai Lai, en una reunión de expertos de su país en temas relacionados con el Mekong.
Estas críticas van en contra del espíritu de un tratado de amistad y cooperación firmado en 1977 que vincula a ambos países en una "relación especial". Ese acuerdo sobrevino tras el triunfo comunista contra Estados Unidos en la Guerra de Vietnam (1965-1975).
"Las críticas reflejan las preocupaciones y la opinión del público y del gobierno", dijo Nguy Thi Khanh, subdirector del no gubernamental Centro para la Conservación de los Recursos Hídricos y el Desarrollo, con sede en la norteña ciudad vietnamita de Hanoi.
Los científicos de Vietnam también dicen que "se debería frenar el proyecto", agregó Khanh en una entrevista telefónica desde la capital.
"Se ha roto el silencio de Vietnam sobre esta represa", dijo.
Por su parte, el gobierno de Laos sigue con su plan. "Confiamos en que el proyecto de energía hidroeléctrica de Xayaburi no tendrá ningún impacto significativo en el Mekong", explicaron funcionarios de Laos en una nota enviada a los expertos.
Especialistas de Camboya, Laos, Tailandia y Vietnam --los cuatro países que comparten las aguas del bajo Mekong-- se reunirán a fines de este mes para aprobar los planes de la represa de Xayaburi.
Laos pidió a sus vecinos que no interpusieran obstáculos.
"No habrá necesidad de ninguna ampliación del tiempo ni de remitir este asunto" a los ministros, señaló el mensaje del gobierno de Laos a los expertos del Mekong.
La polémica sobre esta represa se ha convertido en la primera gran prueba de diplomacia ambiental para los cuatro países del bajo Mekong, que integran la comisión que lo administra.
Ésta es un organismo intergubernamental que se creó luego de un acuerdo en 1995 y tiene su sede en Vientiane. Aspira a administrar de modo consensuado el desarrollo de este curso hídrico.
Todo plan para instalar represas en el Mekong tiene que ser evaluado en su impacto transfronterizo, bajo un mecanismo especial conocido como el Procedimiento para la Notificación con Consulta y Acuerdo Previos.
"Ésta es la primera vez que atravesamos el proceso de consulta previa", dijo a IPS el presidente de la Comisión del Río Mekong, Jeremy Bird.
"Los países no tienen derecho a veto (para impedir que se construya una represa en un país vecino), pero no pueden proceder sin consultar" a los demás, agregó.
Los miembros de la Comisión tienen que sopesar la disposición contenida en el acuerdo según la cual "un país no puede actuar irresponsablemente para impacar en su vecino" contra el derecho de todo miembro "a no acordar" y la potestad de "tomar sus propias decisiones", agregó Rudi Veestraeten, enviado de Bélgica a Tailandia.
La Comisión es financiada por Bélgica junto con otros países europeos, además de Australia y Canadá.
Hasta ahora, el Mekong, de 4.880 kilómetros de largo, no tuvo represas en el tramo que comparten los cuatro países de la Comisión. Pero corriente arriba, cuatro se han instalado en la sureña provincia de Yunnan en China, como parte de una serie de ocho megarrepresas que proyecta el gigante asiático.
Ambientalistas e incluso expertos gubernamentales del bajo Mekong están alarmados.
El impacto de los embalses chinos en los países de la Comisión ha fortalecido las campañas lideradas por Towards Ecological Recovery and Regional Alliance (Terra), un grupo de presión ecologista con sede en Bangkok.
Terra advirtió que las represas en el bajo Mekong afectarán a 60 millones de personas, que dependen del río para obtener alimentos y ganarse la vida.
"Laos no ha ayudado porque el gobierno se ha negado a hacer pública la evaluación del impacto ambiental que hizo para la represa de Xayaburi", dijo a IPS el codirector de Terra, Premrudee Daoroung.
"El gobierno de Laos dice que es un documento secreto", añadió.
Fuente: http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=97701
Este artículo ha sido aportado por Laura Lara Franco
En Vietnam, los críticos del proyecto hidroeléctrico de 1.260 megavatios que planea su vecino más pequeño y más pobre, sostienen que acarreará un desastre ambiental.
Sin embargo, Laos quiere ser la usina de la región, para vender electricidad a sus vecinos y ganar suficiente para ayudar a los pobres, que constituyen un tercio de sus 5,8 millones de habitantes.
La represa se ubicará en una idílica colina en la noroccidental provincia de Xayaburi (o Sayaboury), en Laos, y será erigida por un constructor tailandés.
Se prevé que Tailandia comprará 95 por ciento de su electricidad para alimentar su floreciente economía.
Nueve de las 11 represas que se planea construir sobre el Mekong estarán en Laos.
El embalse "reducirá el agua dulce y el cieno en Vietnam, y devastará la pesca", señaló Tuoi Tre, el periódico de más circulación en el país, publicado por la Organización de Jóvenes Comunistas desde Ho Chi Minh (ex Saigón).
The Saigon Times también subrayó la potencial amenaza que implica esta represa, que requerirá una inversión de 3.500 millones de dólares y se ubicará en el delta del Mekong, "mayor área de producción arrocera y cría de peces" de Vietnam.
Funcionarios del gobierno vietnamita han alzado su voz contra este proyecto de 32 metros de altura y 820 de ancho.
"De construirse, la represa de Xayaburi en Laos afectará en gran medida a la producción agrícola y acuícola de Vietnam", dijo el viceministro de Recursos Naturales y Ambiente, Nguyen Thai Lai, en una reunión de expertos de su país en temas relacionados con el Mekong.
Estas críticas van en contra del espíritu de un tratado de amistad y cooperación firmado en 1977 que vincula a ambos países en una "relación especial". Ese acuerdo sobrevino tras el triunfo comunista contra Estados Unidos en la Guerra de Vietnam (1965-1975).
"Las críticas reflejan las preocupaciones y la opinión del público y del gobierno", dijo Nguy Thi Khanh, subdirector del no gubernamental Centro para la Conservación de los Recursos Hídricos y el Desarrollo, con sede en la norteña ciudad vietnamita de Hanoi.
Los científicos de Vietnam también dicen que "se debería frenar el proyecto", agregó Khanh en una entrevista telefónica desde la capital.
"Se ha roto el silencio de Vietnam sobre esta represa", dijo.
Por su parte, el gobierno de Laos sigue con su plan. "Confiamos en que el proyecto de energía hidroeléctrica de Xayaburi no tendrá ningún impacto significativo en el Mekong", explicaron funcionarios de Laos en una nota enviada a los expertos.
Especialistas de Camboya, Laos, Tailandia y Vietnam --los cuatro países que comparten las aguas del bajo Mekong-- se reunirán a fines de este mes para aprobar los planes de la represa de Xayaburi.
Laos pidió a sus vecinos que no interpusieran obstáculos.
"No habrá necesidad de ninguna ampliación del tiempo ni de remitir este asunto" a los ministros, señaló el mensaje del gobierno de Laos a los expertos del Mekong.
La polémica sobre esta represa se ha convertido en la primera gran prueba de diplomacia ambiental para los cuatro países del bajo Mekong, que integran la comisión que lo administra.
Ésta es un organismo intergubernamental que se creó luego de un acuerdo en 1995 y tiene su sede en Vientiane. Aspira a administrar de modo consensuado el desarrollo de este curso hídrico.
Todo plan para instalar represas en el Mekong tiene que ser evaluado en su impacto transfronterizo, bajo un mecanismo especial conocido como el Procedimiento para la Notificación con Consulta y Acuerdo Previos.
"Ésta es la primera vez que atravesamos el proceso de consulta previa", dijo a IPS el presidente de la Comisión del Río Mekong, Jeremy Bird.
"Los países no tienen derecho a veto (para impedir que se construya una represa en un país vecino), pero no pueden proceder sin consultar" a los demás, agregó.
Los miembros de la Comisión tienen que sopesar la disposición contenida en el acuerdo según la cual "un país no puede actuar irresponsablemente para impacar en su vecino" contra el derecho de todo miembro "a no acordar" y la potestad de "tomar sus propias decisiones", agregó Rudi Veestraeten, enviado de Bélgica a Tailandia.
La Comisión es financiada por Bélgica junto con otros países europeos, además de Australia y Canadá.
Hasta ahora, el Mekong, de 4.880 kilómetros de largo, no tuvo represas en el tramo que comparten los cuatro países de la Comisión. Pero corriente arriba, cuatro se han instalado en la sureña provincia de Yunnan en China, como parte de una serie de ocho megarrepresas que proyecta el gigante asiático.
Ambientalistas e incluso expertos gubernamentales del bajo Mekong están alarmados.
El impacto de los embalses chinos en los países de la Comisión ha fortalecido las campañas lideradas por Towards Ecological Recovery and Regional Alliance (Terra), un grupo de presión ecologista con sede en Bangkok.
Terra advirtió que las represas en el bajo Mekong afectarán a 60 millones de personas, que dependen del río para obtener alimentos y ganarse la vida.
"Laos no ha ayudado porque el gobierno se ha negado a hacer pública la evaluación del impacto ambiental que hizo para la represa de Xayaburi", dijo a IPS el codirector de Terra, Premrudee Daoroung.
"El gobierno de Laos dice que es un documento secreto", añadió.
Fuente: http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=97701
Este artículo ha sido aportado por Laura Lara Franco
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Río Mekong
Activistas piden a Laos que no construyan una presa en el Mekong
Bangkok, 22 mar (EFE).- Una coalición de 263 grupos ecologistas de 51 países pidieron hoy al Gobierno de Laos que paralice el proyecto para construir una nueva presa hidroeléctrica en el río Mekong en el norte del país.
La plataforma envió ayer una carta al primer ministro laosiano, Thongsing Thammavong, instándole a demorar el inicio de las obras hasta debatir su viabilidad en la reunión de la Comisión del Mekong que se celebra la próxima semana en Camboya.
Vietnam también se opone al plan por el grave impacto medioambiental que provocará en la desembocadura del río y las pérdidas para el sector pesquero.
El proyecto lo desarrollará una empresa de Tailandia, país que espera comprar el 95 por ciento de la energía hidroeléctrica generada por la nueva central.
La presa -que estará ubicada en la provincia de Xayaburi- es uno de los once embalses propuestos en el Mekong, que ya cuenta con cuatro presas hidroeléctricas en su paso por el sur de China.
Varios informes de la Comisión mantienen que su construcción amenazará la supervivencia de 41 especies de peces, entre ellos el siluro gigante del Mekong, en peligro de extinción.
El Gobierno de Laos inauguró en diciembre la mayor presa hidroeléctrica del país en el río Nam Theum, un afluente del Mekong, como parte de su plan de ingresar en las arcas estatales millones de dólares por la venta de energía a la vecina Tailandia.
Laos planea construir otras centrales similares en los afluentes del río, cuyo caudal se ha visto reducido de forma drástica en los últimos años por los faraónicos proyectos hidráulicos puestos en marcha por China, según los ecologistas.
El régimen comunista laosiano comenzó hace dos décadas a copiar el modelo chino de "un país y dos sistemas" para atraer capital extranjero, pero la falta de infraestructura ha mantenido alejada la inversión, que encabezan China y Vietnam.
Laos, con cerca de 6,5 millones de habitantes, se ha convertido tras las construcción de casi una decena de presas hidroeléctricas a lo largo del Mekong en la llamada "batería" del Sudeste Asiático. EFE
Fuente: http://www.ideal.es/agencias/20110322/mas-actualidad/sociedad/activistas-piden-laos-construya-nueva_201103220738.html
Fuente: http://prontus.cooperativa.cl/activistas-pidieron-a-laos-que-no-construya-una-nueva-presa-en-el-rio-mekong/prontus_nots/2011-03-22/112115.html
Este artículo ha sido aportado por Laura Lara Franco y Sanaa El Bekkouri El Alami de 1º de Bach. A.
La plataforma envió ayer una carta al primer ministro laosiano, Thongsing Thammavong, instándole a demorar el inicio de las obras hasta debatir su viabilidad en la reunión de la Comisión del Mekong que se celebra la próxima semana en Camboya.
Vietnam también se opone al plan por el grave impacto medioambiental que provocará en la desembocadura del río y las pérdidas para el sector pesquero.
El proyecto lo desarrollará una empresa de Tailandia, país que espera comprar el 95 por ciento de la energía hidroeléctrica generada por la nueva central.
La presa -que estará ubicada en la provincia de Xayaburi- es uno de los once embalses propuestos en el Mekong, que ya cuenta con cuatro presas hidroeléctricas en su paso por el sur de China.
Varios informes de la Comisión mantienen que su construcción amenazará la supervivencia de 41 especies de peces, entre ellos el siluro gigante del Mekong, en peligro de extinción.
El Gobierno de Laos inauguró en diciembre la mayor presa hidroeléctrica del país en el río Nam Theum, un afluente del Mekong, como parte de su plan de ingresar en las arcas estatales millones de dólares por la venta de energía a la vecina Tailandia.
Laos planea construir otras centrales similares en los afluentes del río, cuyo caudal se ha visto reducido de forma drástica en los últimos años por los faraónicos proyectos hidráulicos puestos en marcha por China, según los ecologistas.
El régimen comunista laosiano comenzó hace dos décadas a copiar el modelo chino de "un país y dos sistemas" para atraer capital extranjero, pero la falta de infraestructura ha mantenido alejada la inversión, que encabezan China y Vietnam.
Laos, con cerca de 6,5 millones de habitantes, se ha convertido tras las construcción de casi una decena de presas hidroeléctricas a lo largo del Mekong en la llamada "batería" del Sudeste Asiático. EFE
Fuente: http://www.ideal.es/agencias/20110322/mas-actualidad/sociedad/activistas-piden-laos-construya-nueva_201103220738.html
Fuente: http://prontus.cooperativa.cl/activistas-pidieron-a-laos-que-no-construya-una-nueva-presa-en-el-rio-mekong/prontus_nots/2011-03-22/112115.html
Este artículo ha sido aportado por Laura Lara Franco y Sanaa El Bekkouri El Alami de 1º de Bach. A.
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Río Mekong
Los gigantes del rio Mekong en peligro de extincion
4 agosto 2010
Gracias a la construcción de la presa en lo bajo del río Mekong, el pez gato del río Mekong, vería perjudicada su correcta reproducción por lo que se pondría en peligro de extinción a la especie.
Por eso si se lleva a cabo la construcción de una hidroeléctrica en el río Mekong, el pez gato puede llegar a extinguirse, según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).
Esta nueva presa presentaría una barrera insalvable para estos peces gigantes, según Roger Mollot, Biólogo de WWF, “el pez gato del Mekong simplemente no sería capaz de nadar al otro lado de la presa para desovar río arriba”, añadiendo que “esto llevaría al colapso a la población de esta especie emblemática”.
Fuente: http://www.enextincion.com/el-pez-gato-del-rio-mekong-en-peligro-de-extincion.html
Este artículo ha sido aportado por Sara Isabel Pérez Rodríguez de 1ºBach.A.
Gracias a la construcción de la presa en lo bajo del río Mekong, el pez gato del río Mekong, vería perjudicada su correcta reproducción por lo que se pondría en peligro de extinción a la especie.
Por eso si se lleva a cabo la construcción de una hidroeléctrica en el río Mekong, el pez gato puede llegar a extinguirse, según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).
El pez gato gigante (Pangasianodon gigas) del Mekong en Tailandia, fue declarado una especie en peligro de extinción el 2 de junio de 1970. Esta especie que habita en el Río Mekong en Tailandia, es uno de los peces de agua dulce más grandes del mundo, llegando a medir hasta 3 m (10 pies) de largo y a pesar hasta 300 kg (660 lb). Desde la construcción de una presa hidroeléctrica en el Mekong en 1994, la población de este pez gato ha disminuido de 256 a solamente 96 peces.
Mediante su informe ‘Río de Gigantes’ se advierte sobre la amenaza que supone levantar una presa en dicho río para la supervivencia de cuatro especies de peces gigantes entre las que se encuentra una raya de agua dulce que puede pesar hasta 600 kilogramos. La ‘Dasyatis laosensis’, como se conoce a esta raya, es el mayor pez de agua dulce del mundo. Los machos pueden llegar alcanzar los 62 cm de longitud total y 6.000 g de peso, son ovíparos .Se encuentran en Asia: cuencas de los ríos Chao Phraya y Mekong ,siendo declarada en peligro de extinción en 1994.
Esta nueva presa presentaría una barrera insalvable para estos peces gigantes, según Roger Mollot, Biólogo de WWF, “el pez gato del Mekong simplemente no sería capaz de nadar al otro lado de la presa para desovar río arriba”, añadiendo que “esto llevaría al colapso a la población de esta especie emblemática”.
Fuente: http://www.enextincion.com/el-pez-gato-del-rio-mekong-en-peligro-de-extincion.html
Este artículo ha sido aportado por Sara Isabel Pérez Rodríguez de 1ºBach.A.
Etiquetas:
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