lunes, 21 de marzo de 2011
El terremoto de Japón mueve 10 cm el eje de rotación de la Tierra
12/03/2011 Actualizada a las 20:12h
Desgracia en Japón. El panorama es muy desolador. Que difícil situación, familias completas sufren dolor y muerte. El desastre natural originó un tsunami con olas en la costa pacífica que alcanzaron hasta diez metros de altura. Desde hace 140 años no se sufre un sismo de esta magnitud. La madre naturaleza descarga toda su fuerza y cobra cientos de vidas y se mueve 10 centímetros de su eje.
Hago votos para que con la ayuda de Dios, pronto se restablezca y traten de continuar sus vidas. Es difícil, pero tienen que hacer un esfuerzo extra como en otras ocasiones, que han soportado los embates de la fuerza humana y una más, de la naturaleza.
Ahora viene la etapa de la reconstrucción con las heridas abiertas. Heridas que tardarán mucho tiempo en sanar o nunca, pero todos confiamos qué pronto saldrán adelante, de esta sacudida que se dio la tierra, dónde manda un mensaje claro; el cambio climático cobra más vidas humanas. Y claro está, no es culpa de la madre tierra, debemos de tomar muy en serio las consecuencias de este cambio. En muchas ocasiones los mandatarios de todo el mundo han sostenido reuniones para hablar del tema. Esperemos que no se quede en el tintero.
Según los estudiosos, el sismo de Japón, es el segundo mayor que se tiene constancia en la historia. La rotación del planeta se aceleró en 1.6 microsegundos, que se debieron al cambio en la masa de la tierra, provocada por el sismo de 8.9 grados de magnitud -Un microsegundo es una millonésima parte de segundo.
Ese cambio en la velocidad de rotación, fue ligeramente superior al provocado por el enorme terremoto de Chile del 2010. Sin embargo, el terremoto de Sumatra causo otro gran tsunami en el 2004, dando una reducción del día en 6.8 microsegundos. Recuerde, la naturaleza es sabia y si no obedecemos ni Dios Padre podrá ayudarnos.
Este artículo ha sido aportado por Carla Peña Quintana de 1º Bach. B
Fuente: http://www.hoytamaulipas.net/notas/29335/Se-mueve-10-cm-la-tierra-de-su-eje.html
viernes, 11 de marzo de 2011
Un seísmo de 8,9 grados provoca un tsunami y un millar de muertos en Japón
Más de 300 personas han muerto a consecuencia del devastador terremoto y posterior tsunami que han arrasado la costa nororiental de Japón, según fuentes oficiales, aunque las cifras podrían rondar los 1.000 muertos. Una réplica de 6,6 grados en la escla Ritcher deja una nueva alerta de tsunami en la zona. La energía liberada por el seísmo es similar a la de 10.000 bombas nucleares como la que se lanzó en Hiroshima. Un devastador terremoto de 8,8 grados de magnitud en la escala de Richter, seguido de un fuerte tsunami, causó este viernes un millar de muertos y al menos 88.000 desaparecidos en el este de Japón y otros países como China o Taiwán. Japón es un país acostumbrado a los temblores pero desde hacía 140 años no había visto nada semejante.
El terremoto ha liberado una energía equivalente a 200 millones de toneladas de TNT (dinamita), o lo que es lo mismo, ha sido similar a un ataque nuclear con 10.000 bombas como la que se lanzó en Hiroshima, que alcanzó las 20.000 toneladas de TNT.
La Agencia Meteorológica de Japón ha emitido una nueva alerta de tsunami para toda la costa oriental del país, tras la declarada inmediatamente después del terremoto de 8,8 grados de magnitud en la escala abierta de Richter sucedido esta tarde.
La nueva alerta fue emitida a las 03.20 hora local (18.20 GMT del viernes) y advierte del riesgo "importante" de tsunami en las provincias de Iwate, Miyagi y Fukushima, las más afectadas por el seísmo, que ha causado cientos de muertos y desaparecidos.
Allí un eventual tsunami podría acarrear olas superiores a los tres metros, mientras que en el extremos suroriental del archipiélago la alerta es por olas de hasta dos metros.
Casi a la vez, un nuevo terremoto, de 6,6 grados de magnitud en la escala abierta de Richter, se produjo en la provincia de Nagano (norte de Japón), con epicentro en la ciudad de Niigata.
300 cadáveres han sido hallados en áreas costeras de la ciudad oriental de Sendai, donde muchas zonas residenciales quedaron anegadas a causa de un tsunami que, con olas de hasta 10 metros, arrastró docenas de vehículos y viviendas, según la policía local. Aunque la agencia de noticias Kyodo sitúa el número de muertos en torno a los 1.000. Además, el Ministerio de Defensa dijo que 1.800 viviendas habían sido destruídas en la prefectura de Fukushima, reportó Kyodo.
El seísmo, seguido de tres réplicas de al menos 7 grados, paralizó temporalmente el transporte en gran parte de Japón, suspendió el servicio de tren bala o Shinkansen y cerró los dos aeropuertos de Tokio, si bien algunos servicios ya han sido parcialmente restablecidos.
Tokio, la mayor ciudad del mundo con más de 30 millones de habitantes en toda su área metropolitana, tembló con fuerza a las 14.46 hora local (5.46 GMT) por un seísmo que se produjo en el Océano Pacífico, a 20 kilómetros de profundidad y 130 kilómetros de la costa.
Pánico en la población
Muchos edificios se tambalearon y la gente salió a las calles asustada, mientras miles de personas se vieron obligados a pasar la noche en refugios o en sus oficinas debido a que no funcionaba el transporte.
Sendai, a unos 350 kilómetros de Tokio y con un millón de habitantes, ha sido una de las ciudades más golpeadas por el seísmo. Allí las autoridades han emprendido la búsqueda de numerosos desaparecidos, entre ellos los pasajeros de un barco que transportaba a cerca de un centenar de viajeros, y dos patrulleras de la guardia costera arrastradas por las aguas.
También se trata de localizar el paradero de un tren que viajaba entre las ciudades de Sendai e Ishinomaki, con un número indeterminado de pasajeros y con el que no se ha logrado contactar tras el temblor. En una de las provincias costeras colindantes, Iwate, cerca de 300 edificios se vieron arrastrados por las aguas, según el Departamento local de Bomberos.
El terremoto fue el mayor en la historia de Japón, con una magnitud de 8,8 grados en la escala abierta de Richter, por encima de los 7,2 grados del seísmo que sacudió Kobe en 1992 y causó 6.400 víctimas.
Estado de emergencia nuclear
El temblor paralizó la actividad de once centrales nucleares, aunque el Gobierno ha rechazado la existencia de fugas radioactivas. No obstante, como dicta el protocolo nipón en estos casos, ha decretado el estado de emergencia de energía nuclear.
Las autoridades japonesas han declarado un "estado elevado de alerta" en la central nuclear de Fukushima Daiichi según ha informado el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA).
El combustible nuclear requiere de un enfriamiento continuo incluso cuando las instalaciones atómicas han dejado de funcionar, recordó la agencia nuclear de la ONU.
El OIEA ha agregado que un incendio próximo a la turbina de la planta nuclear de Onawaga ha sido controlado y no existe riesgo alguno.
El Organismo, que ha obtenido esa información de las autoridades nucleares niponas, ha indicado que no se había producido ningún escape de radiactividad de la planta atómica, que ha cesado su actividad.
Cerca de 2.000 personas que residían en un radio de dos kilómetros de la central de Fukushima fueron evacuadas a petición de las autoridades locales al detectarse problemas en el sistema de ventilación, lo que ha llevado al Gobierno a enviar un avión con militares para controlar esas instalaciones.
El Gobierno del primer ministro japonés, Naoto Kan, ha hecho un llamamiento a la calma, ha enviado varios aviones de las Fuerzas Aéreas para evaluar los daños y ha desplegado 8.000 militares a la zona del seísmo. También ha pedido a las fuerzas de EEUU, que mantienen 48.000 militares en sus cerca de cien bases en Japón, que contribuyan en la asistencia de las víctimas en las zonas sacudidas por el seísmo, que ha provocado numerosos incendios.
Los dos aeropuertos de Tokio, Haneda y Narita, suspendieron su actividad tras el seísmo, aunque a las 19.00 hora local (10.00 GMT) el segundo reanudó las salidas de sus vuelos. Las llegadas, sin embargo, quedaron suspendidas, lo que ha dejado a 23.000 pasajeros bloqueados en los dos aeródromos.
Esta noticia ha sido aportada por Leila Pérez Reyes de 1º Bach. A
martes, 8 de marzo de 2011
Un terremoto deja al menos 65 muertos en Nueva Zelanda
Un seísmo de magnitud de 6,3 en la escala de Richter producido a cinco kilómetros de la costa este de Nueva Zelanda ha dejado al menos 65 víctimas mortales, según ha afirmado el primer ministro del país, John Key, tras declarar que "Christchurh [la segunda ciudad de Nueva Zelanda y la más afectada por el temblor] es una zona de desastre total". Varios edificios del centro de Christchurch se han derrumbado o incendiado, mientras que unas 200 personas se encuentran heridas o atrapadas en las estructuras dañadas y se teme que aumente la cifra de víctimas mortales.
Es probable que el número de víctimas mortales aumente en las próximas horas a medida que avancen las labores de los equipos de rescate en los edificios derruidos o dañados, según ha indicado en conferencia de prensa el director de Defensa Civil, John Hamilton. Se calcula que al menos 200 personas continúan atrapadas en diferentes edificaciones de Christchurch, donde residen unas 400.000 personas, según ha apuntado el alcalde, Bob Parker. Parker también ha señalado que de entre las ruinas se han rescatado unas 120 personas. Es la catástrofe que ha causado más muertes en el país en los últimos 80 años, según señala la BBC.
Desde España, el Ministerio de Asuntos Exteriores no tiene constancia de que haya habido víctimas españolas en el terremoto. Unos 85 españoles se encuentran en la Isla Sur. Según han explicado hoy fuentes diplomáticas, el hecho de que la embajada española esté situada en la Isla Norte habían dificultado los intentos para contactar con el cónsul honorario en Christchurch y con los integrantes de la colonia española en la zona cercana al epicentro. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha enviado un telegrama al primer ministro de Nueva Zelanda para trasladarle sus condolencias por las víctimas mortales y ofrecerle la ayuda que pueda necesitar el país.
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, ha mostrado hoy su "tristeza y consternación" por el terremoto, al tiempo que ha ofrecido la ayuda de la Unión Europea "si fuera necesario" para asistir a las víctimas del desastre. En un mensaje dirigido a primer ministro, Barroso ha lamentado que por segunda vez en un año Nueva Zelanda haya sido "trágicamente golpeada" por un desastre natural. La fuerte sacudida causó el desprendimiento de unas 30 millones de toneladas de hielo del glaciar de Tasman, en la ladera del Monte Cook y en la región central de Isla Sur, ha indicado el Servicio de Meteorología.
Las autoridades han montado centros de acogida en al menos seis colegios públicos de la ciudad, en la que han sido desplegados cerca de un millar de efectivos de la Policía y del Ejército para evitar los saqueos. La mayor parte de Christchurch está sin electricidad e incomunicada con el exterior debido a las averías registradas en los sistemas de telefonía fija y también móvil.
Al menos un cadáver fue extraído de un edificio de oficinas de cuatro plantas de la compañía Pyne Gould, situado en pleno centro de la ciudad y en el que los bomberos trabajan para rescatar a cerca de una treintena de personas atrapadas entre los escombros, según ha informado Radio Nueva Zelanda. "Un número significativo de hoteles se han derrumbado y, por lo que sabemos, hay gente atrapada", ha señalado el ministro de Defensa Civil, John Carter, a los periodistas.
En algunos tramos de las calles de Christchurch, el fuerte temblor ha causado socavones de hasta un metro de profundidad. El alcalde ha confirmado que se ha declarado el estado de emergencia en la ciudad y que la policía y el ejército montaban un cordón de seguridad alrededor de la zona más afectada. También las autoridades cerraron el aeropuerto de Christchurch, y evaluarán si lo reabren mañana miércoles tras examinar los daños causados por el temblor en el edificio de la terminal.
El pasado septiembre, un seísmo de 7,2 grados ya golpeó Christchurh y causó decenas de heridos e importantes daños en infraestructuras públicas y edificios en el sur del país. Desde entonces, esta parte del país ha sufrido numerosos temblores. El último, justo después de Navidad, de 4,9 grados.