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domingo, 6 de febrero de 2011

Una terapia génica permite que cuatro niños burbuja hagan vida normal

EL PAÍS, viernes 24 de diciembre de 2004
EMILIO DE BENITO.
Cuatro niños británicos que sufren una inmunodeficiencia genética grave llevan entre dos y tres años haciendo vida normal, fuera de las burbujas a las que estaban condenados. Los niños carecían de un gen imprescindible para producir linfocitos (las células encargadas de defender al organismo de infecciones). Los médicos los han sometido a un autotrasplante de células madre enriquecidas con el gen que les faltaba, y han conseguido, después de tres años, que dos de los pequeños no necesiten ni siquiera tomar medicación para fortalecer su sistema inmunitario.

La inmunodeficiencia grave combinada (SCID por sus siglas en inglés) es una enfermedad que se debe a una mutación en un gen del cromosoma X de los niños. Por eso sólo se da en varones (en las niñas, que tienen dos cromosomas X, cuando uno no funciona bien el otro lo suple). Esta anomalía hace que no produzcan células linfocitarias, lo que condena a los niños a vivir completamente aislados en burbujas de plástico para no sufrir infecciones.

Los cuatro niños fueron tratados en julio de 2001, diciembre de 2001, mayo de 2002 y diciembre de 2002, ha explicado desde Londres a EL PAÍS Bobby Gaspar, de la Unidad de Inmunología Molecular del University College de Londres, uno de los firmantes del trabajo que ha aparecido en el último número de The Lancet.
Tenían diez meses los dos primeros, cuatro meses el tercero y casi tres años el último. "En este último se hizo más tarde porque hasta entonces había evolucionado bien", afirma Gaspar.


Casos adversos
Los cuatro niños hacen actualmente vida normal. Pueden jugar y convivir con otros niños en el colegio sin el temor de contraer una infección grave y dos de ellos ni siquiera necesitan tomar una mediación especial, explican los médicos.
Desde que se conoció la causa de la enfermedad, los médicos han intentado encontrar la manera de introducir una copia correcta de ese gen en la médula ósea de los niños. El método seguido comienza con la extracción de células madre de la médula ósea de los niños. Estas células se cultivan y de ellas se separan las que luego darán lugar a linfocitos. Por otra parte, en el laboratorio se fabrica una copia correcta del gen que los niños necesitan. "Tiene unas mil bases [las letras del código genético con las que el ADN escribe las instrucciones para los procesos vitales], y es bastante fácil de hacer", explica Gaspar.
El siguiente paso consistió en preparar un virus que sirviera de vector para llevar este gen hasta el núcleo de las células. Los investigadores británicos han escogido un tipo de retrovirus inactivado de gibón. Los retrovirus son un tipo de patógeno que precisamente insertan su material genético en el ADN de las células que infectan, por lo que son muy usados en los ensayos de terapia génica.
A continuación se infectan las células madre con los retrovirus. Este proceso se hace fuera del cuerpo de los niños, con lo que se puede controlar un factor muy importante: el lugar en el que el nuevo gen se inserta. Si al hacerlo produjera algún tipo de daño en la célula, ésta se descarta. Las células buenas se cultivan para conseguir una concentración alta que asegure su funcionamiento.

Por último, las células madre con el gen añadido se reimplantan en el niño. Como se trata de un autotrasplante -el cultivo procede de la propia médula de los pequeños- no hay rechazo. Una vez en la médula, estas células reciben las señales para empezar a trabajar y comienzan a producir linfocitos, con lo que el sistema inmunológico del niño se restablece. "Como son células mejores que las propias del paciente, se imponen a éstas", explica Gaspar. En total, el proceso dura cuatro días, explica Gaspar. Por eso puede esperarse a que un niño tenga problemas antes de someterlo a un ensayo.
Esta técnica es una versión mejorada de la utilizada en 2002 en Francia con 11 niños. Pero entonces el ensayo tuvo que detenerse porque dos de los pequeños desarrollaron leucemia. Los científicos confían en que esta vez no ocurra lo mismo. "Hemos cambiado el virus que usamos para introducir el gen, y ahora sabemos mucho mejor cómo se produce la leucemia y en qué partes del cromosoma X debemos introducir el nuevo gen", dice el científico británico.

Los casos adversos del ensayo francés fracasaron precisamente porque el gen se introdujo cerca de una zona de activación de los oncogenes, lo que disparó la aparición de los tumores en los pequeños. Pero las variaciones desarrolladas en este caso convencen incluso a Marina Cabazzano-Calvo, una de las responsables del experimento del hospital Necker de París, quien ha escrito en The Lancet un comentario en el que manifiesta su confianza en el éxito del
nuevo tratamiento. De todas formas, los médicos mantendrán una rigurosa vigilancia sobre los pequeños.
En este artículo ha colaborado Laura Lara Franco de 1ºBach. A.

jueves, 27 de enero de 2011

Células madre para volver a caminar

Avanza la investigación en lesiones medulares.

Ver vídeo en: http://www.diariovasco.com/20110117/mas-actualidad/sociedad/celulas-madre-para-volver-201101171715.html

Este vídeo ha sido aportado por José Adelmo Hernández Suárez de 1º Bach. A.

Médicos argentinos tratan lesión neurológica con células madre

11 de enero de 2011 • 13:36

Médicos argentinos dijeron que realizaron en Cuba el primer implante de células madre mesenquimales en el cerebro de un paciente tetrapléjico, abriendo una nueva frontera en la terapia de regeneración celular.
Las células fueron extraídas de la médula ósea del diputado argentino Jorge Rivas, cultivadas e inyectadas el 7 de enero en la arteria bulbar de su cerebro.
"Hicimos el primer implante de células mesenquimales en el mundo", dijo a Reuters el cirujano Jorge Trainini, director del Hospital Presidente Perón de Avellaneda, en Argentina.
"Creemos que entramos en la arteria justa que iba a la lesión y que el caudal de células que le inyectamos llegó en un porcentaje alto a la lesión", explicó.
Rivas, de 49 años y tetrapléjico desde un ataque sufrido en el 2007 en el que padeció un grave traumatismo encefálico, había respondido positivamente a un primer implante de células madre mononucleares que Trainini le realizó en agosto pasado en Argentina.
El ex vicejefe de gabinete del presidente Néstor Kirchner logró sostener y mover la cabeza, comenzó a masticar y también a emitir sonidos.
Alentado por los resultados, el equipo argentino especializado en el tratamiento de lesiones cardíacas con células madre, viajó la semana pasada a La Habana para la segunda fase del tratamiento.
La intervención mediante un catéter introducido en la vena femoral duró una hora y fue realizada en el Instituto de Cardiología de La Habana por el equipo de Trainini con apoyo gratuito de médicos cubanos.
Los resultados del nuevo implante demorarán aproximadamente 60 días.
Trainini y sus colegas del Hospital Presidente Perón han realizado un centenar de implantes de células madre en lesiones del corazón, pero nunca habían logrado resultados positivos con problemas neurológicos.
"Esto no es una varita mágica", advirtió el cirujano. "Ahora hay que ver si esto es extrapolable a otras lesiones neurológicas. Eso es todo un largo camino", dijo.
La tetraplejia o cuadriplejia es un tipo de parálisis cerebral que afecta la psicomotricidad del paciente y por la que se encuentran inmovilizadas sus cuatro extremidades.
(Reporte de Esteban Israel; Editado por Ana Laura Mitidieri)

Fuente: http://noticias.terra.com.pe/internacional/latinoamerica/medicos-argentinos-tratan-lesion-neurologica-con-celulas-madre,c16c205c3367d210VgnVCM10000098f154d0RCRD.html

Este artículo ha sido aportado por Pablo Fleitas Cazorla de 1º Bach. A.

jueves, 20 de enero de 2011

Importante avance para el uso de células madre en la “reparación” del corazón infartado.

Presentado en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología y analizado por el Prof Francisco Fernández-Avilés


- El estudio Start-Heart analiza por primera vez el impacto de las células progenitoras adultas en el funcionamiento cardiaco y en la calidad de vida y supervivencia a largo plazo de los enfermos con insuficiencia cardíaca crónica debida a un infarto de miocardio extenso.

- El Prof Francisco Fernández-Avilés, designado por la Sociedad Europea de Cardiología para discutir ante la audiencia los resultados del estudio, ha destacado cómo los resultados sugieren por primera vez que, de una forma segura y relativamente sencilla en manos expertas, la administración de células madre derivadas de la médula ósea en el área infartada tiene un efecto favorable sobre la calidad de vida de estos pacientes y pueden prolongar su supervivencia a través de un impacto muy positivo sobre el tamaño y el funcionamiento del corazón.

Estocolmo, septiembre de 2010.- La terapia con células madre de médula ósea ha demostrado mejorar la función ventricular, la calidad de vida y la supervivencia en pacientes con insuficiencia cardíaca crónica, según los resultados del estudio científico STAR-Heart realizado por el Profesor Bodo Strauer (Departamento de Cardiología, Universidad de Düsseldorf, Alemania), presentado el 29 de agosto en la Sesión Principal del Congreso Anual de la Sociedad Europea de Cardiología, el evento más importante de esta especialidad en el mundo, con más de 30.000 asistentes, celebrado en Estocolmo.

El estudio contribuye a dar respuesta a una de las incógnitas más importantes existentes en este momento en relación con este tipo de tratamientos: el impacto de las células progenitoras adultas en el funcionamiento cardiaco y en la calidad de vida y supervivencia a largo plazo de los enfermos con insuficiencia cardíaca crónica debida a un infarto de miocardio extenso.

En el STAR-TRIAL participaron 391 pacientes con insuficiencia cardíaca crónica producida por un infarto que había ocurrido un promedio de 8 años antes de ser incluidos en el estudio. Todos ellos tenían un perfil de riesgo muy elevado, con síntomas muy limitantes de su calidad de vida y evidencia de dilatación importante del corazón y deterioro también muy marcado de la función de bomba. De estos casi 400 pacientes, 191 pacientes fueron tratados entre 2003 y 2005 mediante el tratamiento farmacológico óptimo más inyección en el corazón de células progenitoras de su propia médula ósea. El grupo control consistió en 200 pacientes con características idénticas, que recibieron el tratamiento estándar óptimo, pero que no fueron tratados con terapia de células madre.


El Profesor Francisco Fernández-Avilés, Jefe del Departamento de Cardiología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid y Coordinador de la Red de Investigación Cardiovascular (RECAVA).

Las células de médula ósea fueron tomadas del hueso de la cadera de los pacientes y posteriormente se inyectaron en el corazón a través de la arteria coronaria relacionada con el infarto causante del problema, utilizando una técnica similar a la que se usa para la realización de angioplastias coronarias e implantación de stents. Ningún paciente tuvo problemas durante la intervención ni se observaron efectos secundarios durante el seguimiento.

Todos los pacientes fueron evaluados exhaustivamente y comparados antes de la intervención, a los 3 meses, a los 12 meses y a los 60 meses.

Entre tres meses y cinco años después de la terapia de células de médula ósea, se produjo una mejora significativa de la función y el tamaño del corazón, de la capacidad de ejercicio y de los síntomas de insuficiencia cardiaca. Los efectos beneficiosos de la terapia de células de médula ósea observados durante los tres primeros meses se mantuvieron en los 12 a 60 meses siguientes mientras que en el grupo control hubo un deterioro de los resultados del ventrículo izquierdo.

Es importante destacar que hubo una disminución significativa de la mortalidad a largo plazo en los pacientes tratados con células madre, comparados con el grupo control. En los primeros la tasa de mortalidad fue del 0,75% anual, mientras que en los segundos ascendió hasta el 3,68% por año.

El Prof Strauer ha comentado que “los tratamientos convencionales en estos casos no corrigen la causa subyacente como es la pérdida de tejido miocárdico funcional y por eso son necesarias las estrategias encaminadas a la regeneración y la reparación de los tejidos.”

El Profesor Francisco Fernández-Avilés, Jefe del Departamento de Cardiología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid y Coordinador de la Red de Investigación Cardiovascular (RECAVA), fue designado por la Sociedad Europea de Cardiología para discutir ante la audiencia los resultados del estudio (Hot Line). En su presentación destacó la necesidad de profundizar en la investigación sobre este tema antes de establecer la utilización rutinaria de esta terapia y subrayó la gran relevancia del estudio STAR-HEART en este sentido. En su opinión, este estudio constituye una aportación de la máxima relevancia. Primero, por la metodología con la que se ha realizado el estudio, ya que es en el que más pacientes se han incluido y el único en este tipo de enfermos con un seguimiento tan largo (5 años). Y segundo por los resultados, ya que sugieren por primera vez que, de una forma segura y relativamente sencilla en manos expertas, la administración de células madre derivadas de la médula ósea en el área infartada tiene un efecto favorable sobre la calidad de vida de estos pacientes y pueden prolongar su supervivencia a través de un impacto muy positivo sobre el tamaño y el funcionamiento del corazón.

Es importante recordar que la insuficiencia cardiaca es el principal problema de salud de la sociedad moderna por su elevada mortalidad, su enorme impacto sobre la calidad de vida y un consumo elevadísimo de recursos sanitarios.

Fuente: http://www.noticiasmedicas.es/medicina/noticias/4313/1/Importante-avance-para-el-uso-de-celulas-madre-en-la-reparacion-del-corazon-infartado/Page1.html

Este artículo ha sido aportado por Pablo Fleitas Cazorla de 1º Bach. A.

lunes, 17 de enero de 2011